Hoy hemos almorzado y la experiencia ha sido excelente. La comida destacó por su buen sabor, generosas raciones y un precio muy acorde. Pero lo que realmente marcó la diferencia fue el servicio de Marcos: en estos tiempos es difícil encontrar camareros con tanta profesionalidad, atención al detalle y trato cercano. Su dedicación convirtió una buena comida en una experiencia memorable. Sin duda, espero volver pronto y repetir, no solo por la cocina, sino también por la calidad humana y el servicio impecable que ofrece.