Cogimos el hotel porque tenía SPA, estaba cerca de Ronda y nos parecía que estaba bien de precio para todo lo que se supone que incluía. La limpieza, las habitaciones (nos dieron una bastante amplia) y el desayuno para estar incluido estaban bien. Pero la publicidad del SPA que ofrecen es totalmente engañosa, nos dijeron que la piscina estaba rota (estaba llena pero con el agua muy fría) por lo que no pudimos utilizarla, para nuestra sorpresa cuando bajamos al spa nos dijeron que el plenilunio tampoco funcionaba, lo único que funcionaba bien era la sauna y el jacuzzi, aunque el agua del jacuzzi no estaba muy caliente, el baño de vapor tampoco estaba en funcionamiento y había cuatro hamacas térmicas, una de ellas tampoco funcionaba. La ducha circular estaba muy fría. El día que llegamos nos dijeron que no estaba abierto así que tuvimos que esperar al día siguiente para utilizarlo. En resumen, una decepción. El pueblo muy bonito y bien cuidado pero poco acogedor y casi todas las calles cerradas, fue bastante complicado llegar a la plaza donde estaba el hotel. Una pena, porque si el hotel tuviera más mantenimiento estaría bastante bien.