Sin lugar a dudas una atracción desconocida en Ronda pero que a mí particularmente me sorprendió para bien. Es un mural en el que se reflejan varias de las señas de identidad de la ciudad (el Tajo, el mundo del toro, sus vinos, paisajes...). Situado al lado de un mirador y ya saliendo del centro urbano propiamente dicho, merece la pena desviarse dos minutos si vas a visitar el Mirador Virgen del Rocío para contemplar este colorido y bien conservado mural.
Por cierto, hay una rampa para acceder las personas con movilidad reducida, detalle del Ayuntamiento.