Teníamos unas expectativas muy altas sobre el lugar y quizás por eso nos defraudó un poco. Por partes, servicio muy bien. Ambiente muy bien. Ahora la comida. Queríamos un menú degustacion pero pedir cita solo unas semanas antes fue error nuestro. Mea culpa. Comimos en mesa y pedimos lo que se recomendaba a los niveles. Jamon oculto, muy bien. Tirados de pez limón, espectacular. Todo iba increscendo, genial. Mini taco de solomillo bien, no espectacular como lo anterior pero bien. Gyozas oculto, ufff, no estaban mal pero despues de los primeros y las expectativas un poco " comun" y finalmente como habían retirado el cebiche q nos habían recomendado pedimos algo nuevo que aún no estaba en carta, brocheta de cordero. Podía haber arreglado la noche pero mal la verdad, ni a mi ni a mi pareja, si este plato lo ofrecieran gratis no lo pediría. Espero que sea nuestro paladar el responsable pq sino mejor no llegue a entrar carta. 3 copas vino y una botella agua 150 euros. Si sales con buen sabor de boca precio ajustado a lo ofrecido pero si sales decepcionado parece caro, aunque caro hubiese parecido si hubiese costado la mitad y hubiese transmitido misma sensación. Lo siento de veras. P.D. acaba de llegarme al correo encuesta para valorar 5 puntos pero al darle se envía sin dejar ver que puntos son ni que valoración o sea que no se lo que valora. De todas formas gracias por el atendimiento porque una cosa no quita la otra, pero a estos niveles de excelencia se pide un plus