Me alegra leer que no soy la única a la que tratan mal, ya veo que eso es habitual. Una vez llevé una pulsera que se me caía por el cierre y me dijo que la llevara a donde la había comprado, cuando era un regalo. En otra ocasión llevé un reloj a cambiarle la pila y a quitarle algún eslabón porque se me había quedado grande, me dijo que entonces el reloj no era mío... Justo ese reloj lo compré allí hacía varios años 🙂 Así que no voy a ir más porque siempre que voy me hacen sentir fatal, un curso de como tratar al cliente le daría yo.