Hoy hemos decidido visitar éste Restaurante ya que nos gustó desde fuera su planteamiento en cuanto a decoración y desde el primer momento tanto el lugar como la atención fueron excelentes. Una vez en mesa el servicio recibido por el joven asignado a nuestra mesa Adrián fue excepcional, tanto en amabilidad, simpatía y esmero en el desempeño de su trabajo. En cuanto a los platos pedidos de carne resaltar sin duda la elaboración más que extraordinaria de la Srta. Mari al frente de la parrilla siendo el resultado por ejemplo del plato Pollo al limón y tomillo el mejor con diferencia que haya comido nunca y créanme que he comido muchos. Igualmente con el resto. Muy agradecidos.