Voy a contar mi agridulce experiencia a pesar de que al gestor de Aqualand no le importe. Pero espero que sirva para futuros usuarios.
A TENER EN CUENTA:
- Obligatorio crema cada hora y uso de gorra.
- Recomendable uso escarpines.
- No permiten sillas ni tumbonas (incluso si estás embarazada, tampoco)
- Se puede entrar comida y bebida (en latas o botellas de plástico)
- Admiten tarjetas para todo y hay máquinas que aceptan billetes y monedas.
CONTRAS: es un parque acuático para los extranjeros. Olvidarse de que es para los malagueños. Eso fué hace años. Fuimos un miércoles 27 de agosto y era prácticamente obligatorio comprar el FastPass. Entrada 39€, Fastpass 40€. Taquilla pagas 11€ y te devuelven 5€. Parking 2€. Bebidas entre 4€-7€. Comidas (snacks, hamburguesas, pizzas, perritos) entre 15€-20€. Cafés 3'50€. Batidos 3'80€. Hamacas entre 5€-7€. A pesar de todos estos precios, lo peor es que traten a los usuarios como tontos. Pregunto a un dependiente que cuánto vale un combinado, y me dice "7'80€". Y le digo, "es que no tenéis lista de precios", a lo que me contesta "los precios salen en la pantalla". Y le digo "en esa pantalla pone 7'70€". Y me dice "está mal, es lo que yo te estoy diciendo". Pues así es el nivel que vende este parque. Está todo orientado por y para los privilegiados que puedan pagar el FastPass. El FastPass tiene unidades limitadas, así que o lo compras caro, o cuando baje de precio ya no quedan. En las atracciones hay 30 colchones FastPass y 5 normales. Hay cómo 30 colchonetas FastPass y 10 normales. Y en el 90% de las colas, priorizan constantemente los usuarios FastPass. Es decir que tú te tiras 40-50 min. en la cola cuando los usuarios FastPass han pasado 3-4 veces. El horario, otra cutrez. Cerrar a las 17:30 es un atraso en pleno verano. Aunque ponga que cierra a las 18:00, desde las 17:30 ya no puedes acceder a ningún sitio y te echan de las atracciones. La amabilidad de los/as socorristas y camareros/as brillan por su ausencia. En un parque enfocado exclusivamente al turismo, da muy mala imagen de la ciudad que te traten con bordería. No puedo opinar de la comida porque nos llevamos la nuestra propia, pero muy caro para la cantidad y la "calidad" que se veía. En la mayoría de las atracciones los socorristas se ven desbordados, sobretodo en las infantiles. La falta de personal es de revisar.
PROS: Es muy grande. Las atracciones están muy bien. Te puedes llevar tú propia comida y bebida.
NOTAS PARA MEJORAR:
- Hemos estado en otros parques de otros países y ciudades (México, Tenerife) y en todos tienen una tarifa para los autóctonos. Es incomprensible que los malagueños/as no tengamos un descuento cómo en la mayoría de otros parques.
- Que prácticamente te obliguen a pagar el FastPass para disfrutar del parque es incómodo. Deberían de mejorar las colas normales. Que solamente pasen usuarios FastPass y 0 normales, es un atraso.
- En muchos parques hay fuentes de agua (algo básico en verano a 35-40 grados). El que quiera una botella de agua la va a comprar, pero no tener algunos puntos de agua, es incomprensible.
- La amabilidad de los trabajadores. El 90% estaban amargados/as y eso a los turistas no les gusta.
- La variedad de comida. Que sólo haya pizza, burguer, perritos, fritanga, etc. Podría haber algo más de variedad.
- La sombra en las colas. Se podría mejorar de alguna manera poniendo toldos.
- La edad en las atracciones. Hay atracciones para niños pequeños y para adultos. Para niños/as de entre 7-12 años,no hay prácticamente nada (piscina olas, jacuzzi y 2 toboganes). Porque son muy grandes para estar en la zona infantil y muy pequeños para la altura que piden. Revisar.
CONCLUSIÓN: Si a alguien le ha servido ésta reseña, habrá cumplido su función. Es un parque que lo recordaba, cómo malagueño, con mucha nostalgia y cariño y que con el paso de los años se ha convertido en un parque para los extranjeros y muy caro para poder repetir. Una pena.