Es uno de los escasos monumentos civiles que ha sobrevivido la explosión urbanística de la costa y se mantiene como hito para los recién llegados a la ciudad ya sea por motivos laborales o de ocio.
Da entrada (o salida) a la Avenida de Mijas que estructura la ciudad tanto hacia el interior (zona de Mijas- Las Lagunas) como hacia el centro histórico y el paseo marítimo, situado a apenas 200 metros.
La avenida cuenta con una generosa cubierta vegetal gemela a la vecina Calle de los Condes de San Isidro, aunque la elección de árboles de crecimiento rápido y semilla sebácea produce numeroso deshechos que, en invierno, a veces dan lugar a una capa resbaladiza.
En torno a la Avenida se ubican tanto Juzgados como Notarias y Registro y las múltiples plazas de aparcamiento regulado facilitan el estacionamiento, un punto positivo pese a otros núcleos de costa donde la caminata de 10-15 minutos desde el coche a los centros urbanos está garantizada