Llevo varios años queriendo ir, y al fin nos animamos. Teniamos dudas xq hay reseñas q manifiestan no ser lo que era, pues ahora es una auténtica locura no me quiero imaginar antiguamente. Las croquetas son espectaculares, increíble el sabor a txuleta. El steaktartar sobre tuétano por el precio elevado no confiábamos q mereciera la pena pero sin lugar a dudas, está bien gastado cada céntimo. El xhuletón mantequilla y buen sabor intenso. Lo atención rápida y profesional. Un único pero, mi hijo comió menú infantil q entraba bebida y postre de helado con una bola, por incluir una segunda bola le cobraron 4,5€, eso sí me pareció desorbitado. Espero q le den una vuelta. Volveremos