Con mi esposa fuimos a almorzar en este bar que hace parte del Hotel El Parador de Ronda y tiene mesas internas y al abierto casi en el borde del rio Tajo y con una hermosa vista del Puente Nuevo y del valle.
Nosotros nos sentamos en una mesa interna elegante rafinada y con vista sobre el Nuevo Puente y comimos gamba blanca de Hueva y mi esposa una seleccion de jamon iberico y quesos.
Al final un. cafè espresso y un tè.
Toda la comida muy rica abundante exquisita
El solo mozo que nos atendiò muy amable competente cordial sonriente pero el servicio fue un poco lento con mucha espera.
Precios justos por la calidad de la comida y seguramente volveremos!!