Casa Luz del Sur es un verdadero oasis de bienvivir: comodidad en todas sus estancias, gusto en la decoración, confort en el diseño de la experiencia de cliente, instalaciones con todo detalle... y dos anfitriones que realmente lo son y te hacen sentir en casa, más allá de proporcionarte un alojamiento.
El desayuno es inenarrable: toda una mesa de cocina llena de viandas deliciosas, cocinadas en casa y con infinidad de opciones dulces, saladas, frías, calientes...
Mi habitación era "Limón" y contaba con un pequeño porche de acceso en el que podías sentir que te encontrabas en casa. También tenía café, infusiones y agua fresca.
¡Ah! Y pude dejar el coche en la misma puerta de mi estancia.
Como nota de interés para quien lleve un coche bajo, apuntaré que el alojamiento está en un lugar muy tranquilo, cerca del pueblo y al mismo tiempo lo suficientemente lejos como para disfrutar el silencio y la paz, lo que implica el acceso por un camino en el que hay algunos baches. Nada que enturbie la experiencia pero sí hay que tenerlo en cuenta para conducir con precaución.
Gracias por un fin de semana de lo más inspirador, Pieter y Margot.