Un pequeño bar inglés con mucho encanto. Mi pareja y yo tomamos un desayuno completo inglés y un trozo de tarta que estaba delicioso. Para mí, que soy natural de España, es una alegría encontrar un sitio con tanta personalidad en el que tomar algo diferente. Hablé en inglés con los dueños y son muy simpáticos. Volveré sin duda.