Un sitio muy recomendable. La comida está muy buena, con platos bien preparados y de calidad, y los cafés son excelentes, perfectos para empezar el día o para una pausa tranquila.
El ambiente es muy agradable y familiar, algo que se agradece mucho. Además, tiene un parque justo al lado, lo que lo convierte en un lugar ideal para ir con la familia o con niños, ya que pueden jugar mientras los adultos disfrutan del café o la comida con tranquilidad.
También quiero destacar el trato de la camarera, que es simplemente excelente: amable, cercana y muy atenta con todos los clientes, siempre con una sonrisa y haciendo que te sientas a gusto desde que llegas.
En resumen, un bar con buen servicio, buen ambiente y muy buena atención, al que apetece volver. Muy recomendable.