Un bar de copas con mucho encanto y ambiente. La música está muy bien seleccionada, perfecta para charlar sin tener que gritar, y el local tiene una iluminación acogedora que invita a quedarse más de la cuenta. La carta de copas es variada y bien preparada; se nota que cuidan los detalles y la calidad. El personal es amable y atento, siempre con buena actitud y recomendaciones acertadas. Ideal tanto para empezar la tarde como para alargarla. Sin duda, un sitio para repetir.