Ambiente muy agradable, con una decoración cuidada y un hilo musical correcto que mantiene un nivel de ruido relajante, ideal para conversar sin esfuerzo.
La selección de vinos cuenta con una presencia de referencias de la región, aunque resulta muy limitada en opciones del resto de España y, más aún, en vinos internacionales. En mi caso, pedí una copa de Tempranillo joven de La Rioja, que estaba muy bien y resultó una elección acertada.
Para tomar una copa y pasar un buen rato. Eso sí, se disfrutará quizá más si se va en grupo (más de dos personas), ya que al pedir botella se amplía un poco la variedad disponible.
La atención “casi” correcta , además de poder desenvolverse no solo en español. El local está impecablemente limpio (al igual que el baño), con una temperatura muy agradable, que acompañan bien la experiencia.
Como punto a mejorar: en el baño, a las 18:00, no había con qué secarse las manos. También fueron muy amables pero tuve que llamar dos veces para que me traigan la cuenta .
En conjunto, un sitio agradable para disfrutar del vino en un ambiente cómodo, aunque con bastante margen de mejora en la variedad.