Restaurante de 10. La atención fue expectacular desde el mismo momento en que llamamos para reservar hasta el momento de la despedida. Todo cuidado al detalle. Restaurante acogedor con una terraza preciosa. Servicio atento, simpático, rápido y muy agradable. Variedad en la carta. La presentación de los platos supercuidada, gran cantidad y relación calidad precio genial. Todo lo que pedimos nos encantó! Probamos los caramelos de calabaza, las croquetas de cocido, el entrecot, la crema catalana y la torrija🤤. Cada plato que llegaba nos sorprendió de lo buenísimo que estaba... Además nos sirvieron un aperitivo nada habitual, abundante y riquísimo. Repetiría cada día!