Venimos desde Sevilla con antojo de campero, estamos de vacaciones en Marbella y hemos venido hasta aquí dado las buenas referencias. La comida salió rápido, todo caliente y las porciones bastante grandes. Se nota que todo es casero. No son los camperos clásicos pero nos han sorprendido gratamente. El trato de Hamed y su mujer igual de excelente que la comida o más; de verdad es un gusto cuando comes bien y te tratan aún mejor. Como último punto a favor, si vienes con niños tienes parque de bolas!!! Volveremos.