Qué maravilla! Qué habitaciones! Qué atención por parte del propietario! Recomiendo Cariad totalmente. No falta detalle. Zona tranquila, con su piscina, sus puestas de sol, fácil y seguro para aparcar por la calle, una limpieza espectacular, desayuno con gran variedad y no olviden saludar a Luna, la dueña canina de la casa. Enseguida se retira ya que no quiere molestar demasiado.