Soy cliente de este establecimiento desde hace más de un año, pero sintiéndolo mucho, me replantearé volver. Hoy (27/03/2026) he presenciado algo inadmisible: una rata de gran tamaño rondando por el pasillo de las galletas. Las condiciones de higiene me han parecido deplorables. He evitado poner una reclamación formal en la tienda únicamente porque faltaban cinco minutos para el cierre (21:55) y por empatía con el horario de los empleados. Sin embargo, me veo en la obligación de advertir a otros consumidores. Totalmente desaconsejado.