No continué con el tratamiento porque, aunque el dentista me generó confianza durante la consulta, la gestión posterior de la clínica me hizo perderla.
Debía realizarme dos implantes, uno con injerto óseo, un tratamiento importante que requiere seguimiento y buena comunicación. Además, consulté por una corona desprendida de un implante anterior. Me solicitaron información de mi antiguo dentista, la envié tal como me indicaron y quedaron en responderme una vez revisada.
Nunca recibí respuesta. Tras reclamar, tampoco obtuve contestación. Esta falta de comunicación me hizo dudar de la atención que podría recibir después de la cirugía en caso de surgir algún problema.
Por ese motivo decidí no seguir adelante con el tratamiento en esta clínica