Soy una paciente primeriza que quería realizarse una mastopexia y, desde el principio, no tenía intención de ponerme implantes. De hecho, mi preferencia era precisamente evitar las prótesis. Elegí Clínicas Dorsia Marbella por las buenas reseñas que había leído, esperando sentirme acompañada y asesorada durante todo el proceso.
La clínica me resultó pequeña, poco acogedora y algo agobiante. La comercial me atendió correctamente, resolvió muchas de mis dudas y me transmitió seguridad. Me aseguró que recibiría el mejor asesoramiento y que me acompañarían con confianza durante todo el proceso para que, al ser mi primera cirugía, no me dejara llevar por el miedo o la inseguridad.
Sin embargo, mi experiencia posterior fue diferente. A pesar de haber expresado en repetidas ocasiones que no quería implantes, sentí una insistencia constante para que me los pusiera. Incluso me llegaron a decir que probablemente no me gustaría el resultado sin prótesis. Como ellos eran los profesionales, acabé dejándome influir, aunque seguía sintiéndome insegura y aclarando que no era lo que yo había planeado inicialmente.
La consulta con el doctor Bonilla fue especialmente decepcionante para mí. La sentí muy impersonal. Me tomó medidas y me dijo directamente el tamaño de la protesis que usaría, sin interesarse primero por el resultado que yo buscaba, mis preferencias o mis dudas. Apenas tuve oportunidad de expresar lo que quería conseguir con la operación. La sensación fue la de un proceso rápido y estandarizado, más parecido a un servicio de comida rápida que a una consulta médica en la que se toma una decisión tan importante.
También sentí presión para acelerar el pago y la reserva de la intervención cuando todavía no estaba segura. Entregué el dinero de la señal por miedo a perder la fecha, a pesar de haber tenido únicamente una consulta con el cirujano de menos de 15 minutos, de que la mayoría de mis dudas las resolvieron las comerciales en lugar del personal médico, y de que estaría comprometiéndome con un procedimiento que no terminaba de convencerme.
Finalmente decidí retirar mi deposito y no operarme aqui.
Esta es únicamente mi experiencia personal, pero considero importante compartirla para que otras pacientes primerizas sepan que no deben sentirse presionadas y que merece la pena buscar una segunda opinión cuando algo no les transmite la confianza necesaria.