Por medio de la presente quiero formular una queja formal por el trato recibido en el centro de salud de mi localidad, Coín, durante la madrugada de hoy, aproximadamente a las 02:30 horas.
Durante la tarde del día anterior acudí al centro de salud con mi hija, que se encontraba con fiebre, y se me indicó expresamente que, en cuanto pudiera obtener una muestra de orina, la llevara al centro de salud, ya fuera por la tarde, por la noche o de madrugada, para descartar una posible infección urinaria.
Tras muchas horas sin dormir y con la preocupación por el estado de salud de mi hija, finalmente logré obtener la muestra y acudí al centro de salud a las 02:30, siguiendo las indicaciones recibidas previamente. Sin embargo, la profesional que se encontraba de guardia realizó la prueba de manera muy rápida y, tras indicar que no había infección, me recriminó haber acudido a esa hora, diciéndome que no molestara al personal por la noche, que pensara en los trabajadores que estaban sin dormir y que en otra ocasión acudiera en otro horario.
Considero totalmente inapropiado este comentario, más aún teniendo en cuenta que yo acudí siguiendo instrucciones sanitarias y que mi hija llevaba dos noches con fiebre, lo que también nos había impedido descansar. Entiendo la carga de trabajo y el cansancio del personal sanitario, pero ello no justifica un trato despectivo ni reproches hacia una madre que acude preocupada por la salud de su hija y cumpliendo las indicaciones médicas recibidas.
Esta situación me hizo sentir culpable e incómoda por acudir a un servicio de urgencias que, precisamente, existe para atender este tipo de casos fuera del horario habitual.
Por todo ello, solicito que se tenga en cuenta esta queja, que se revisen este tipo de actuaciones y que se garantice un trato respetuoso y empático hacia los pacientes y sus familias, especialmente cuando se trata de menores.