Quiero agradecer a Anna por su gran profesionalidad. Hoy en día es muy difícil encontrar un buen dentista. Fui paciente de Anna durante mucho tiempo cuando trabajaba en Fuengirola, y siempre estuve encantada con su trabajo. Pero luego cambió de clínica y se trasladó a Marbella.
Decidimos buscar un dentista nuevo cerca de casa… y después de visitar a varios en nuestra ciudad, ¡fue la peor experiencia! Mi consejo: ¡no experimentéis con vuestros dientes! Si tenéis un buen dentista, id con él aunque esté en Marbella.
Hemos vuelto con Anna y ahora vuelvo a tener unos dientes preciosos y unas ganas constantes de sonreír a todo el mundo.
La recomiendo muchísimo: es muy atenta a las necesidades de cada paciente, siempre aprende nuevas técnicas y utiliza materiales modernos, recuerda a sus pacientes y además sus precios son muy razonables. Y, por si fuera poco, Anna habla varios idiomas, lo que le permite comprender perfectamente a cada cliente.
¡Mil gracias, Anna!