Estoy encantada con estas clases de cerámica. El ambiente es muy agradable, se trabaja con calma y se aprende muchísimo, tanto si empiezas de cero como si ya has hecho algo antes. El taller está muy bien organizado, los materiales son buenos y las profesoras guían muy bien sin agobiar, ayudándote a que las piezas salgan cada vez mejor. Se ha convertido en uno de mis planes favoritos de la semana. Muy recomendable.