Mi experiencia con el CEIP Gloria Fuertes no puede ser más positiva y agradecida.
Es un centro que va mucho más allá de lo académico: se respira vocación, calidez y un trato profundamente humano desde el primer día. El equipo docente es excepcional, implicado, cercano y realmente comprometido con el bienestar y desarrollo de cada niño y niña. Se nota que trabajan desde el amor, el respeto y la escucha, acompañando a las familias con sensibilidad y confianza.
Destaco especialmente la calidad humana de todo el personal, la atención individualizada y el ambiente tan bonito que se crea en el colegio. El horario flexible es una gran ayuda para las familias, y el hecho de contar con comedor propio suma tranquilidad y calidad al día a día de los peques.
Además, el equipo de secretaría es eficiente, resolutivo y siempre dispuesto a ayudar con una sonrisa, lo que facilita muchísimo cualquier gestión o duda.
Quiero hacer un agradecimiento especial a seño Sara y seño Raquel, por su dedicación, cariño y trato tan cercano; han marcado una diferencia muy bonita en nuestra experiencia.
A pesar de que el colegio está a casi 20 km de mi casa —y aún más lejos de mi trabajo—, la experiencia ha sido tan buena que, sin duda, me gustaría repetir con mi segundo retoño. Cuando un centro transmite tanta confianza, cuidado y profesionalidad, la distancia pasa a un segundo plano.