Desde el primer momento la experiencia ha sido excelente. Al llegar al hotel nos recibieron en recepción unas chicas encantadoras, con una sonrisa muy educada y una calurosa bienvenida que te hace sentir como en casa desde el primer instante.
El hotel es amplio, muy limpio y cuidado. La habitación tenía un tamaño más que adecuado, impecable y muy confortable, lo que hizo nuestra estancia realmente agradable.
Por la noche cenamos en el restaurante y el servicio fue excepcional. El equipo fue muy, muy amable y atento. Queremos destacar especialmente a la Srta. Brisa, la Srta. Gisela y el Sr. Fran, que hicieron que nuestra velada fuera no solo agradable, sino verdaderamente especial.
Sin duda, un lugar totalmente recomendable.