El auditorio tiene muy buena instalación de sonido y luces. Para mi gusto, las sillas de la platea debieran ser un poco más anchas y estar colocadas con un poco más de distancia entre filas. Todo muy justito. Y en una noche como la de ayer, en la que soplaba el terral, lo hizo más notorio. La zona chill out que dice (tanto en la web como en los carteles) que abre a las 20:00 abrió pasadas las 20:30. El servicio de comidas consta de un único puesto que vende bocadillos. Bastante caros por cierto. 8 euros cada uno. Pero escuchar a Ara Malikian en vivo compensó con creces