Compré una pulsera en esta joyería y ha sido una pesadilla. Se me ha roto más de cuatro veces en un periodo relativamente corto, y cada vez que he acudido para buscar una solución, el trato ha sido altamente arrogante y con aires de superioridad. En lugar de ofrecer una reparación definitiva o una alternativa razonable, solo he recibido excusas y una atención muy poco profesional.
Esperaba un servicio a la altura del precio y del tipo de producto, pero lo único que he encontrado es falta de responsabilidad y cero empatía con el cliente. No recomiendo para nada este establecimiento; hay muchas joyerías con mejor trato, calidad y compromiso con sus clientes.