Un hotel precioso, con mucho encanto en todo, tanto por las habitaciones cómo por su entorno. Un hotel para desconectar, súper tranquilo con un gran equipo muy profesionales, atentos y a la vez discretos, gracias Noelia y Míreia y a todo el equipo, volveremos. Tiene muchos senderos y pueblos alrededor para visitar y el impresionante nacimiento del Chorro