Estuvimos aquí a finales del mes de Junio, fuimos 4 personas e íbamos con reserva de mesa. Decir que ese día estaba a tope el chiringuito, mayoritariamente de extranjeros.
El servicio había poco personal para toda la clientela que había y tardaban en poner la bebida cerca de 10-15 minutos desde que la pedias. No hablamos ni de cócteles ni nada parecido, estamos hablando de cervezas o nestea o agua con gas.
Luego pasamos a la comida, nos pedimos de entrante para compartir una ensalada que viene con pollo, brotes de soja, cacahuetes, etc… y unos sándwich rellenos.
Posteriormente pedimos una paella para dos mixta, unas quesadillas y unos calamares, a parte para acompañar estos últimos platos se pidieron dos raciones de patatas.
Finalmente dos Baileys, dos cafés y un pacharán.
La cuenta fue de 181€, unos 45,25€ por cabeza.
Precio muy exagerado por estar en el sitio que está con respecto a otros chiringuitos de la costa de Estepona, cada mini ración de patatas nos llevaron 6€. Atención amable y brisa de la playa muy buena.
El precio esta inflado a parte del sitio tan bueno que tiene, por la cantidad de extranjeros que hay, que no tienen conocimiento de causa del precio que están pagando por cada cosa.
Pongo dos estrellas porque la comida estaba muy buena y se notaba que los productos eran frescos como los calamares, y el sitio es muy bueno con buenas vistas.