Una experiencia inolvidable. Me alojé una semana para hacer turismo y todo fue sobresaliente. Un barrio extremadamente tranquilo que transmite mucha seguridad. Se puede ir a pie a Fuengirola, pero hay bastantes aparcamientos.
El hostal es precioso y con mucho espacios compartidos como terrazas, microondas, infusiones y cubiertos de plástico para que puedas comer ahí. La limpieza exquisita y la atención insuperable. Cumplieron todas las peticiones que tuve con rapidez y eficiencia. También me ayudaron con un problema que tuve con la reserva en Booking cuando en otro sitio quizás no se hubieran involucrado. Un precio muy asequible para lo bien que está todo.
El único apunte que realizaría para alguien interesado en hospedarse es que si bien hubo mucho silencio y se duerme muy bien, en cuanto hubo más huéspedes se oía todo por las paredes. Evidentemente esto no es culpa del hotel, pero si tienes sueño ligero, trae pastillas por si en la habitación de al lado roncan mucho. De una semana que estuve en temporada baja de vacaciones, la noche del sábado fue la única que me despertaron los vecinos con gemidos y golpes.
Aún así, es un hostal que recomendaría a cualquiera. Ya sea para largas estancias o de paso. Seguramente repita cuando regrese a Fuengirola.