Somos unos malagueños que quisimos escapar un poco de la rutina y vinimos a este hotel a pasar un fin de semana.
Es un buen hotel. El desayuno estupendo, vistas maravillosas y las piscinas de agua caliente geniales. También cuenta con un gimnasio bastante apañado por si quieres moverte un poco en tus vacaciones.
Me quedo sobretodo con el trato del personal del hotel, en especial el de Jose. Estupendos, amables, agradables y siempre a nuestra disposición.
Si tengo que poner una pega, es sobretodo la ducha de la habitación. El agua salía con muy poca potencia y era muy difícil darse un baño. Pero por lo demás, gran estancia y seguro que repetiremos en un futuro. ¡Gracias!