Increíble experiencia. Es un mimo a los ojos este lugar ! Es un hotel chico, cuida todos los detalles, el chocolate, el café en cápsulas, el agua de cortesía, es un MUSEO por dentro, cada cosa tiene un historia muy particular. Tiene una cava privada, donde puedes comprar y tomar un vino abajo, un mini cine con mucha historia, todo todo todo lo que tiene cuenta algo diferente