Nuestra experiencia ha sido excelente de principio a fin. Desde el momento de la llegada, la atención recibida en recepción fue impecable, especialmente por parte de María, la recepcionista de cabello ondulado. Destacamos su profesionalidad, amabilidad y paciencia, así como el detalle de asignarnos una preciosa habitación, la 207, con balcón. Además, tuvo la cortesía de ofrecernos una mejora de categoría al alojarnos únicamente una noche, un gesto que agradecemos sinceramente.
En cuanto a las instalaciones, el desayuno fue correcto y cumplió con nuestras expectativas. No obstante, lo más destacable fue la zona de spa, la sauna y la piscina, que contribuyeron a hacer nuestra estancia especialmente agradable. También valoramos positivamente la existencia de un restaurante dentro del establecimiento.
Por otro lado, tuvimos una pequeña incidencia con un cóctel que presentaba un exceso de espuma, probablemente debido al uso de la batidora. Al comentarlo, ya que la espuma ocupaba gran parte de la bebida y apenas quedaba líquido, el personal del restaurante reaccionó con gran profesionalidad: nos prepararon una nueva consumición y, además, tuvieron el detalle de no cobrarnos el cóctel inicial.
Sin duda, recomendamos este hotel, especialmente por la calidad humana y profesional de todo su personal, que marcó la diferencia durante nuestra estancia.
He hecho una nueva reserva y vuelvo mañana. Esperamos sea la misma atención, y volver a verlos.