Es un karaoke que podría ser un sitio estupendo, pero el personal lo echa todo a perder. Fuimos con un grupo de amigos y desde el primer minuto el trato fue súper antipático y soberbio.
Entendemos que éramos bastantes personas y que en ese momento no todos estaban consumiendo, pero varios íbamos a pedir enseguida. Aun así, empezaron con comentarios por lo bajo del estilo “esto no es un centro social” y “aquí no es una biblioteca”, como si nos estuvieran haciendo un favor por dejarnos estar allí. Sabemos perfectamente que un negocio vive de lo que se consume, pero no es excusa para tratar así a la gente.
Lo más absurdo es que el local estaba completamente vacío y, aun así, siendo un karaoke, solo nos dejaron cantar una canción. Estando el sitio desierto, cuesta entender tanta mala gana y tan pocas ganas de trabajar. Con esas formas tan desagradables se nos quitaron las ganas de todo y decidimos marcharnos antes de seguir gastando allí nuestro dinero.
En resumen: el local no está mal, pero con un personal tan maleducado y con tan poca idea de atención al cliente, es un lugar al que no pensamos volver ni recomendar a nadie.