Yo me emociono cuando recuerdo que mi peque lloraba mucho en el primer centro donde la llevamos y nada más llegar a katisol dejó de llorar, ha entrado feliz desde el primer día (y hay días que no quiere venirse a casa jajaja). Además de que las instalaciones son chulisimas y el metod9 de enseñanza, una pasada y respetuoso, el personal es lo que hace que no queramos llevarnos a nuestr@s niñ@s de allí. Nuestra segunda hija empieza este año! No lo dudamos