Llevábamos ya bastante tiempo deseando comer en este restaurante, pero nuestra esperiencia no ha sido la mejor.
Hay tanto bueno como malo.
El local.. muy bonito decorado, pero estaba bastante sucio. Estamos sentados cerca de una ventana que estaba llena de dedos grasiento ( que se ve que llenaban bastante tiempo allí) muchas moscas pequeñas, de las que salen del agua estancada y cuarto de baño también regular.
La comida tengo que decir que estaba muy muy rica. Lo único malo es que no respetaron lo que les pedimos.. sin terminar el entrante nos trajeron los principales... y no nos cabían, ya que las más son muy pequeñas
Servicio al cliente... regular! Las chicas eran muy simpáticas y agradables, pero no saben servir mesas. No recogen los platos, no atienden las mesas en orden, no te limpian los entrantes antes de traerte los primeros... no te venden los postres y nunca pasan para ver si necesitas más bebidas.
Y por último los cóctel regu también... mi margarita no llegaba la salecita por el borde... llevaba una pasta rara con tajin incomible.
Me gustaría volver.. para ver si mi experiencia mejora