Me salvaron el día. Tenía la graduación de mi hija,y me trataron de maravilla. El local es súper acogedor,y nada más entrar te recibe Jose en Recepción que es un encanto de persona y además allí mismo ya te da consejos y asesoramiento. A mí en concreto me ha atendido Sonia,que es maravillosa,pero todas las demás chicas también lo son. Volveré sin duda.
Pd: las mesas son super vintage... están hechas con la base de las antiguas máquinas de coser de toda la vida ...puntazo máximo de originalidad!!.