Experiencia absolutamente lamentable en Midas Plaza Mayor.
Lo primero es que es imposible contactar con ellos por teléfono. La locución te dice que vayas directamente al taller, así que eso hice. Si alguien tiene una rueda rajada o una avería, lo mínimo es poder llamar antes para saber si pueden atenderte y no hacer perder el tiempo a la gente.
Después de desplazarme hasta allí con una rueda dañada, la respuesta fue que no podían atenderme porque tenían varios coches que entregar y que ya estaban cerrando. Sinceramente, la explicación me pareció incomprensible. Si ya estáis cerrando y no podéis atender a ningún cliente más, ¿para qué mantenéis el taller abierto? ¿Qué coches quedaban por entregar a esa hora?
Lo más grave es que mi neumático estaba rajado y tenía que volver por autovía. La única solución que me dieron fue que circulase con la rueda de emergencia. En lugar de intentar ayudar o buscar una alternativa, me fui con la sensación de que mi seguridad daba exactamente igual.
Si un taller no puede atender a nadie porque está saturado, que lo comunique por teléfono o que cierre la recepción. Lo que no es de recibo es hacer que un cliente se desplace con una avería para decirle que no pueden hacer nada.
Afortunadamente terminé yendo a otro taller, donde me atendieron sin problemas. La diferencia en el trato fue abismal.
Por el contrario, Midas Larios siempre me ha tratado de maravilla: profesionales, amables y con ganas de ayudar. Midas Plaza Mayor, en cambio, ha sido una decepción absoluta. No volveré y no lo recomendaría.