De eso que pasas un par de veces y dices: vamos a entrar a ver qué tal. Y menuda sorpresa. La encargada fue súper amable con nosotros, nos hizo una explicación rápida del recorrido y ante cualquier duda que le preguntáramos.
En cuanto a la exposición, es de reseñar lo particular de la misma, desde armas de fuego clásicas a objetos cotidianos antiguos, todos de la colección personal del propietario.
Tenía una exposición temporal del cine, así como un bar para espectáculos de flamenco (2-3 veces por semana).
Recomendable 100% la visita si vais por Ronda.