La habitación en la que pernoctamos era espectacular.
Muy bonita en decoración, completa con baño, aire acondicionado, sofá, cafetera, cama cómoda, cojines cómodas. Muy silencioso.
En el rellano de las habitaciones hay un aparador donde encontrarás un frigorífico con bebidas, y algunas cositas para picar.
La ubicación de la casa es perfecta, está en el centro, no hay aparcamiento, pero puedes ir andando a todos los sitios.
La atención de la dueña es magnífica, muy paciente, educada.
El desayuno, lo reservas, y te lo prepara la dueña, la única pega, que podría poner, es que, no tiene mezcladora de leche, para poder tomar café con leche con su cremita, por lo demás, es agradable, estar en su cocina, preparada para recibir clientes