He sido cliente durante años y he comprado muchos productos con ellos. Por eso me sorprende la gestión de mi último caso.
Compré una pala que se rompió a los tres meses con un golpe totalmente normal en este tipo de uso. La respuesta fue que “no podía haberse roto así”, poniendo en duda mi versión sin un análisis real.
La atención al cliente es solo por correo electrónico, con plazos de respuesta de hasta un mes y sin posibilidad de enviar seguimiento sin que te vuelvan a poner en la cola. Una experiencia lenta y poco resolutiva.
Después de años comprando aquí, esta situación me hace replantear futuras compras.