Una experiencia inolvidable, sinceramente. Por unos 30€-40€ por cabeza (incluyendo recargas extras) disfrutamos de una mañana muy entretenida y diferente a los planes que siempre habíamos hecho.
Disponen de todo el material necesario para practicar el paintball correctamente. Las equipaciones y vestimenta, aunque algo usadas y desgastadas (lo cual es comprensible) estaban en un estado bueno general, y con una muy adecuada higiene, que es de agradecer siempre. Las protecciones estaban igualmente bien mantenidas, y las pistolas funcionaron correctamente para todos los jugadores que estaban presentes.
Por otro lado, las pistas; que son todas de campo; son muy variadas y divertidas. Se ofrecen tanto opciones más abiertas y de visibilidad lejana, tanto como otras con más desnivel y de terreno complicado y escarpado, lo cual ofrece una amplia experiencia de juego y muy dinámica.
Simplemente recalcar que recomiendo ir unas 16-18 personas mínimo, como nos recomendó el dueño del lugar. Nosotros fuimos 8, lo cual se quedó muy corto para lo que está preparado el sitio. No obstante, para mantener la experiencia divertida nos adaptaron las pistas haciéndolas más reducidas.
En resumen, la experiencia fue bastante buena en general, y lo recomiendo. Si tuviese que añadir algo a mejorar sería el acceso, el cual puede ser complicado porque el camino de acceso tiene una entrada que puede resultar confusa, como le pasó a uno de nuestros compañeros.