Normalmente cuando voy a este lugar es un ambiente genial que me traslada por momentos a mi tierra y me recarga de fuerza. Tiene un servicio increíble desde cocina a camareros. No te dan ganas de comer e irte ahí mismo. Por eso me pareció extraño el día de ayer que tuve la oportunidad de ir en un momento llegó el jefe. Y empezó a regañar a los trabajadores delante de todas las personas que estábamos ahí, refiriéndose a ellos de una mala manera y faltando al respeto, levantando les la voz. Cuando gracias a su equipo puede tener la buena atención que siempre se ha caracterizado y generar un gran ambiente. Cuando tiene camareros y camareras excelentes que a la final son la cara al público. Debemos valorar más al personal y respetarlo. Gracias