Lo mejor, la comida, que estaba todo muy rico. Buenas hamburguesas y el wok de pollo riquísimo. El personal algo despistado.No los trajeron el entrante que pedimos, aunque luego tampoco lo marcaron en la cuenta. Nos sorprendió lo carísimas que salieron las bebidas. 4€ un botellín de Cocacola de 200 ml (los más pequeños), y una cerveza grande casi 9€... El ambiente algo ruidoso, la música le tenían demasiado alta. Pero la comida en general, bien