Tuve una muy mala experiencia intentando utilizar las instalaciones de Regus.
Me acerqué con intención real de contratar y pagar por el servicio, pero el proceso fue innecesariamente complicado. La persona de recepción me indicó que debía darme de alta a través de la aplicación. Intenté hacerlo, pero la aplicación no funcionaba correctamente y no pude registrar mi empresa.
Al consultar nuevamente, se me indicó que debía hacerlo desde la página web en un ordenador o laptop. El problema es que no tenía conexión a internet en ese momento, por lo que solicité acceso a internet para poder completar el registro y contratar el servicio. Sin embargo, no se me facilitó ninguna alternativa ni se me ofreció una solución práctica para poder acceder a los servicios.
En resumen, tenía la intención y los medios para utilizar Regus, pero por la fricción del proceso, los problemas de la aplicación y la falta de ayuda en recepción, no pude hacerlo. La experiencia fue muy frustrante y poco orientada al cliente.
No volveré a utilizar sus servicios y optaré por otros espacios de coworking que ofrezcan una experiencia más simple, eficiente y con mejor atención al usuario.