Nos atendió Melanie (no recuerdo bien el nombre) y otro chico. Fuimos el día 11 de diciembre al horario de las 20:30. Desde el inicio fueron muy amables… quiero decir como una persona que le gusta probar distintos lugares y restaurantes, que el servicio es lo que hace al lugar excelente. No necesariamente tienen que ser comidas de autor o un lugar de lujo para poder reconocer y dar el valor al lugar que se lo merece por su servicio. Siempre atentos, fijándose todo el tiempo si faltaba algo SIN NECESIDAD DE PREGUNTAR. Solo el gesto de acercarse y mirar la mesa y no atosigar hace la diferencia.
La comida muy bien por su sabor y el lugar por dentro muy lindo ambientado y decorado para navidad.
Estoy segura que volveremos a probar más cosas del menú que se leían sabrosas.