Fuimos a comer a La Caracola y la experiencia fue muy buena. El restaurante está muy cuidado, con una ubicación espectacular frente al mar y un ambiente elegante pero relajado. Se nota que ponen atención en los detalles y en mantener todo impecable.
El servicio fue excelente desde el primer momento. Javier, el encargado, transmite mucha pasión por el restaurante y hace que te sientas muy bien atendido. Todo el equipo tuvo un trato cercano, profesional y amable.
La comida también nos gustó mucho, especialmente las sardinas, que estaban fresquísimas y muy bien hechas. Además, tienen opción de hamacas por solo 8€, lo que hace que la experiencia sea todavía mejor para pasar el día completo en la playa.
En general, un sitio muy recomendable en Fuengirola si buscas buena comida, buen ambiente y un trato excelente.