La comida está realmente buena, y la carne… simplemente espectacular. En la foto se puede ver un filete al punto, jugoso y con ese sabor que te hace olvidar la dieta, acompañado de patatas caseras y unos pimientos del padrón que no se quedan atrás. El servicio es excelente, de esos que te hacen sentir como en casa. Eso sí, los precios se notan y aparcar por la zona es una auténtica misión imposible si vas en coche, aunque cuando pruebas la carne, se te olvida el disgusto del aparcamiento.🥩