Llegamos tarde y como era de esperar la cocina estaba cerrada, pero nos sirvieron una ricas tapas con una bonita sonrisa y mucha amabilidad, así que fue un acierto el pisar este lugar con algo de hambre.
Las tapas de 10 y el personal tanto la camarera como el cocinero de matrícula de honor.
P.d. había menú a buen precio: 12€